Sostenibilidad Agraria
Buenas Prácticas Agrícolas

 

 

Las buenas prácticas agrícolas se podrían definir como aquellas que son respetuosas con el medio ambiente. Dicho de otra manera, las formas de llevar las explotaciones y sus cultivos, o su ganadería, y evitar impactos negativos en los recursos naturales como el agua, el suelo y el aire. Existen varias normativas o preceptos cuyo objetivo es difundir estas buenas prácticas y sus exigencias concretas suelen ser muy similares. Entre ellas, encontramos:

  • El Código de Buenas Prácticas Agrarias  y el Programa de Actuación, tienen como objeto prevenir y reducir la contaminación causada por los nitratos de origen agrario.

  • Las Buenas Prácticas Agrarias Habituales contemplan un amplio marco de condiciones, que afectan al medio ambiente y la higiene y bienestar de los animales. Son de obligado cumplimiento para la concesión de las ayudas destinadas a las zonas desfavorecidas y a las zonas con limitaciones medioambientales específicas (conocida como indemnización compensatoria de montaña, ICM) y las medidas agroambientales.

  • Las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales son las que derivan de la Condicionalidad. Las buenas condiciones agrarias y medioambientales  persiguen el mantenimiento de las tierras en buenas condiciones agronómicas y contemplan específicamente la erosión, estructura y materia orgánica de los suelos, así como el laboreo mínimo de las tierras.


  • Normativa

       
     

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